Sobre las huellas de San Camilo

VIDA, VOCACIÓN Y LEGADO

Sor Herminia Diéguez

Lic. María Nélida Diéguez, HSC · 1937–2026

SU VIDA

Una vida que dejó huella

La vida de Sor Herminia constituye un testimonio de fe, de servicio y de entrega al cuidado de los enfermos. Religiosa de la Congregación de las Hijas de San Camilo, enfermera, licenciada en Enfermería, licenciada en teología pastoral sanitaria y educadora, dedicó su existencia a la formación de profesionales de la salud inspirados en el carisma Camiliano de la misericordia, la humanización y el servicio.

Su legado permanece vivo en generaciones de enfermeros, docentes y profesionales de la salud que encontraron en ella una maestra, una guía y un ejemplo de compromiso con la vida, la dignidad humana y el cuidado del que sufre.

SU HISTORIA

Una vida consagrada al servicio

El 13 de junio de 1937 nació en Lucas Norte, provincia de Entre Ríos. A los diecinueve años, el 25 de marzo de 1956, sintiendo el llamado del Señor a seguirlo ingresó al 

Instituto de las Hijas de San Camilo, iniciando su camino de vida religiosa y de formación al servicio de los enfermos.

El 19 de marzo de 1958 realizó su Profesión religiosa emitiendo los votos temporales de Pobreza, Castidad, Obediencia y Servicio a los enfermos aun con riesgo de la propia vida. 

Cuatro años más tarde, el 19 de marzo de 1962, realizó su Consagración Perpetua, entregando definitivamente su vida al servicio de Jesús presente en el hermano que sufre en la Congregación de las Hijas de San Camilo.

Su vocación religiosa y su formación profesional quedaron desde entonces unidas en una misma misión: servir a Cristo presente en el enfermo.

“Servir a Cristo presente en el enfermo.”

SU MISIÓN

El nacimiento de una misión

En sus crónicas, escritas de su puño y letra, Sor Herminia recuerda los comienzos de una de las obras que marcaría profundamente su vida y la historia de la Congregación en Argentina.

Era el 18 de agosto de 1966 cuando la M. Rda. Superiora Provincial de la Provincia Argentina de aquel momento, Sor Alfonsina Ruiz, me encontró en el pasillo de la planta baja de la Clínica y me invitó a conversar sobre un proyecto que había surgido entre ella y algunas hermanas: la posibilidad de contar con una Escuela de Enfermería dentro del ámbito de nuestra Clínica, inspirada en el espíritu de San Camilo, quien deseaba formar una nueva escuela de caridad.

Sor Alfonsina Ruiz Superiora Provincial · 1966

La propuesta significó para ella el comienzo de un nuevo camino. En la misma crónica, Sor Herminia expresa el modo en que comprendió aquella invitación como parte de su vocación:

La M. Rda. Superiora me propuso entonces iniciar la carrera de Enfermería. Tenía apenas 29 años y, ante aquella invitación, me pregunté interiormente qué implicaría asumir ese nuevo camino. Con el tiempo comprendí que era Él quien, a través de mis superiores, me hacía esa propuesta.

Sor Herminia Diéguez Sobre el inicio de su camino en la Enfermería

SU OBRA EDUCATIVA

Los primeros pasos de una obra educativa

El 3 de mayo de 1967 tuvo lugar una solemne Celebración Eucarística, presidida por el Rdo. Padre Luis Kukovića, durante la cual fueron bendecidas las tocas de las diecinueve jóvenes que habían iniciado el curso introductorio para ingresar a la carrera de Enfermería.

Aquella ceremonia constituyó un acontecimiento de especial significado para la Congregación, las estudiantes y sus docentes, ya que dio inicio al nacimiento de una obra destinada a formar enfermeras capaces de cuidar al enfermo con competencia, humanidad y espíritu de servicio.

En este contexto adquiere especial significado la expresión de San Camilo: “Quisiera tener cien brazos para hacer muchos mas por los enfermos”, entendida como el deseo de multiplicar la presencia cercana y misericordiosa de Jesús hacia a quienes sufren.

Las primeras diecinueve alumnas representaron el comienzo de una misión llamada a crecer y proyectarse en el tiempo. La nueva escuela recibió el nombre de Instituto Padre Luis Tezza, en memoria del fundador de la rama femenina de las Hijas de San Camilo.

SU FORMACIÓN

Formación profesional al servicio del cuidado

La formación profesional de Sor Herminia fortaleció su vocación de servicio y su entrega al cuidado del enfermo. Inspirada en el carisma Camiliano, orientó su misión educativa a formar profesionales 

SU VOCACIÓN

Cuidar al enfermo: la experiencia asistencial

Sor Herminia no formó solamente desde la teoría. Su enseñanza estuvo profundamente marcada por la experiencia concreta junto a los enfermos y por el contacto directo con las distintas realidades del cuidado.

PRIMERA EXPERIENCIA ASISTENCIAL

  • Accidentes de ruta
  • Apendicitis y abdomen agudo
  • Fracturas
  • Trabajos de parto
  • Consultorios externos
  • Servicio de obstetricia

Mi primera tarea asistencial fue en un hospital rural, donde, como es de imaginar, se presentaban día y noche diversas situaciones.

Sor Herminia Diéguez Sobre el inicio de su experiencia asistencial

“Mi primera tarea asistencial fue en un hospital rural, donde, como es de imaginar, se presentaban día y noche diversas situaciones: accidentes de ruta, pacientes que llegaban al hospital después de recorrer varios kilómetros con cuadros de apendicitis o abdomen agudo, fracturas y trabajos de parto, entre otras urgencias. Allí me desempeñé en consultorios externos y en el servicio de obstetricia. Después de un tiempo pasé a la Clínica San Camilo, al sector de admisión y egreso de pacientes, y luego a consultorios externos de la clínica”.

CLÍNICA SAN CAMILO

  • Jefa de Laboratorio, Hemodadores y Bacteriología
  • Jefa de Consultorios Externos y Admisión
  • Jefa del Departamento de Enfermería

El cuidado también se aprende estando cerca.

La experiencia asistencial fortaleció su comprensión del cuidado como presencia, servicio y encuentro con el sufrimiento humano.

SU LABOR EDUCATIVA

+ 0 años

Durante más de treinta y cinco años, Sor Herminia desarrolló una intensa labor educativa como formadora de varias generaciones de profesionales de la salud y asumió responsabilidades en distintos niveles de la gestión institucional.

DOCENCIA

Profesora titular de diversas asignaturas en las Tecnicaturas Superiores de Salud del Instituto Padre Luis Tezza.

Docente de la Escuela de Enfermería del Hospital Británico de Buenos Aires, con designación de la Universidad de Buenos Aires.

Asignaturas:

  • Introducción a la Administración en Enfermería
  • Deontología I
  • Deontología II

GESTIÓN INSTITUCIONAL

Ocupó el cargo de Directora de Nivel Medio del Instituto Padre Luis Tezza desde el 2 de enero de 1971 hasta el 28 de febrero de 1973.

Fue Rectora del Instituto Padre Luis Tezza desde el 1 de marzo de 1973 hasta diciembre de 2008.

Se desempeñó como Apoderada Legal del Instituto Padre Luis Tezza entre enero de 2009 y 2017.

SU OBRA EN CRECIMIENTO

El Instituto Padre Luis Tezza: una obra que crece

Al recordar los orígenes y el desarrollo del Instituto, Sor Herminia reconoce una historia marcada por la fidelidad al carisma recibido y por el crecimiento progresivo de una obra educativa al servicio de la salud.

1967

Escuela de Enfermería

El 10 de marzo de 1967, nuestra Casa Provincial abrió las puertas de la Escuela de Enfermería, y el 3 de mayo fueron bendecidos los uniformes y las tocas.

1970

Auxiliares de Enfermería

En 1970 se incorporó el curso de Auxiliares de Enfermería, cuya dirección me fue encomendada. Más tarde, la institución pasó a depender del Ministerio de Cultura y Educación con la denominación de Instituto Padre Luis Tezza.

1978

Profesorado en Enfermería

En 1978 se inició una nueva carrera: el Profesorado en Enfermería. Con este nuevo paso, la obra educativa fue adquiriendo mayor proyección y consolidó su identidad bajo el nombre de Instituto del Profesorado en Enfermería Padre Luis Tezza.

1988

Tecnicatura Superior en Laboratorio

A partir de 1988 comenzó a dictarse la Tecnicatura Superior en Laboratorio.

1992

Tecnicatura Superior en Instrumentación Quirúrgica

En 1992, la Tecnicatura Superior en Instrumentación Quirúrgica.

Una obra que creció sin perder su misión.

Para Sor Herminia, estos acontecimientos no fueron solo avances institucionales, sino signos de una misión inspirada en el carisma camiliano y orientada al cuidado humanizado de la vida.

SU CARISMA

SOBRE LAS HUELLAS DE CAMILO

La expresión “sobre las huellas de Camilo” sintetiza el sentido espiritual de la obra educativa de Sor Herminia: fidelidad al carisma de San Camilo, formación profesional y humanización del cuidado.

De modo permanente, junto al personal docente, realizábamos reuniones destinadas a profundizar el carisma y el verdadero espíritu de aquella Escuela de Caridad fundada por San Camilo, transmitida a nosotras, sus hijas, por los venerados fundadores: el Beato Padre Luis Tezza y Santa Josefina Vannini.

Sor Herminia Destacaba en sus crónicas

Desde esta perspectiva, educar era mucho más que transmitir conocimientos: era formar profesionales capaces de cuidar con competencia, humanidad, empatía y espíritu de servicio, y de hacer presente la misericordia junto a la persona enferma.

Esta convicción quedó reflejada en una de las últimas entrevistas que concedió. 

COMPETENCIA

Formar profesionales preparados.

HUMANIDAD

Reconocer a la persona detrás de la enfermedad.

MISERICORDIA

Hacer presente el espíritu de servicio.

Los pacientes podrán olvidar el nombre de la enfermera, pero no olvidarán sus actitudes, acciones, miradas, sus palabras, esas manos cálidas… estar cerca de él o de su propia familia.

Sor Herminia Al referirse al valor humano del cuidado y al vínculo entre la enfermera, el paciente y su familia

SU APORTE

Aportes a la enfermería y a la educación

Su compromiso trascendió ampliamente el ámbito institucional. A lo largo de su trayectoria, Sor Herminia participó en espacios de reflexión, planificación y desarrollo de la enfermería y de la educación, aportando su experiencia a la formación profesional, a la consolidación de la disciplina y al reconocimiento de la enfermería en distintos ámbitos académicos, sanitarios e institucionales.

SU RECONOCIMIENTO

Una trayectoria reconocida

A lo largo de su trayectoria, Sor Herminia recibió diversos  reconocimientos que expresan la valoración de su tarea educativa, profesional y religiosa.

2004

Socia fundadora de AECAF

Mención destacada por su trayectoria como socia fundadora de la Asociación de Enfermería de la Capital Federal.

2009

El Sarmiento de mi escuela

Reconocimiento otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en homenaje a su trayectoria y dedicación a la educación.

2017

Destacados de la Educación Privada Argentina

Distinción otorgada por COORDIEP en reconocimiento a su trayectoria y contribución al desarrollo y fortalecimiento de la educación privada.

SU LEGADO

Lo que permanece

La vida de Sor Herminia fue una síntesis fecunda de fe, de entrega, de cuidado, de educación y de servicio.

Su legado permanece vivo en las generaciones de profesionales que encontraron en ella una maestra, una guía y un ejemplo de entrega.

A través de ellos continúa proyectándose el ideal camiliano de cuidar con competencia, humanidad y misericordia. Su testimonio recuerda que cuidar es también una forma de amar y que formar para cuidar es multiplicar los “cien brazos de Camilo” al servicio de la vida.

Cuidar es también una forma de amar y que formar para cuidar es multiplicar los “cien brazos de Camilo” al servicio de la vida.

Sor Herminia Nos recuerda en su testimonio

SU MENSAJE

Una reflexión que permanece

En una de las últimas entrevistas que concedió, Sor Herminia reflexionó sobre el cuidado de las personas enfermas y la vigencia del pensamiento de San Camilo. En aquella ocasión dejó un mensaje que continúa interpelando profundamente a quienes tienen la responsabilidad de cuidar.

En tiempos en que los avances científicos y tecnológicos transforman permanentemente la atención de la salud, sus palabras recuerdan que toda persona que necesita ser cuidada es un ser único, portador de una historia de vida, de dignidad y de esperanza.

San Camilo de Lelis escribió para los laicos los diez mandamientos para la asistencia de los enfermos. Entre uno de ellos dice: ‘No frustres mi esperanza con tu impaciencia, con tu falta de delicadeza o incompetencia; mírame como un ser integral, no me reduzcas a una historia o a un número’.

Sor Herminia Evoca las enseñanzas de San Camilo de Lelis

SU RECONOCIMIENTO PÓSTUMO

Un nombre que sigue vivo

El Instituto Padre Luis Tezza reconoce y honra la vida de Sor Herminia Diéguez, dedicando el auditorio de la institución a su memoria.

Un reconocimiento a una vida marcada por la fe, la generosidad y el compromiso con la educación, la salud y la misión evangelizadora.

25 DE SEPTIEMBRE DE 2026

AUDITORIO SOR HERMINIA DIÉGUEZ

Una vida al servicio de los demás. Un legado que continúa.

El homenaje comienza en el minuto 32:30

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